El Hilo de Ariadna

Erase una vez, un hilo que era un viaje...y alguien que lo contaba.

domingo, septiembre 10, 2006

Desde Aleja!


Pues si, el viaje con Kathy a finalizado.
Solo puedo decir que ahora, aunque escriba desde otra parte, doy constancia de que aquellos pies regordetes no vinen de una piscina de Turbaco. Es la mismisima Fontana de Trevi, majestuosa y llena de japoneses.
Si, nos enamoramos de David y no se trata de ningún delirio. Todos los síntomas así lo reflejaron: risa nerviosa ante su presencia, respiración entrecortada. Y que nadie se atreva a decir lo contrario!.
En Roma conocimos a la re encarnación de la ternura, un hombre que en Piazza Navona, reparte alegría y nostalgia por el estar vivos. Abre sus manos y se ajusta unos guantes mágicos...claro, porque no son guantes sino pequeños seres que se mueven al ritmo de la música que Marcel decida. Por un momento nosotras también nos volvimos igual de pequeñas, y bailamos en un instante eterno ante la mirada de sorpresa de los espectadores. Yo lloré por las dos porque Kathy (ya se imaginarán) se aguantó. Pero estoy segura que también quería soltar unas lagrimillas...
Bueno...esas solo son un par de historias de las tantas que vivimos y ya saben, no es la piscina de Turbaco ni ningún photo shop aunque así lo parezca...y que nadie se atreva a decir lo contrario!!!